Antes de conocerlo, podría pensarse que el bilbaíno José Urrutia es una persona excéntrica o de arriesgado look. Nada más lejos de la realidad. Se presenta en vaqueros y jersey rojo en su peluquería de Santutxu, un lugar decorado a la última y al mismo tiempo fiel a esa imagen de salón de relax y terapia de toda peluquería de barrio sostenida por una clientela fiel, dicho con todo el respeto. José Urrutia se codea entre los más grandes, y es uno de los profesionales más alabados de su sector, pero sigue siendo el mismo José Urrutia que hace 28 años.
Llegó al mundillo con el rechazo de su familia. «Eso de cortar el pelo no les parecía que era estudiar», así que primero hizo Imagen y Sonido. Pero a los pocos años ya estaba de aprendiz y hace dos décadas que tiene un negocio propio con cinco personas a su cargo. Es especialista en peinados para novias, porque según el mismo dice, consigue crear el estilo de cada persona y no disfrazar, aunque tiene habilidad y talento de sobra para abordar cualquier tipo de corte.
